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25-08-2016

Policarpa, Nariño: el silencio de un cañón

Policarpa, Nariño: el silencio de un cañón

Este trabajo, publicado en Colombia 2020, proyecto periodístico de El Espectador, cuenta el ambiente que se vive en el municipio de Policarpa (Nariño), al sur del país, uno de los lugares donde se hará la concentración de los frentes 29 y 8° de las Farc, una vez se inicie la fase implementación de los acuerdos de paz.

El reportaje, realizdo por el periodista Edinson Bolaños, refleja cómo han recibido los habitantes de esta zona las noticias de la negociación de paz entre el Gobierno y las Farc y cómo sus habitantes han vivido históricamente el conflicto armado en una zona donde han confluido grupos guerrilleros y paramilitares.

“De la carretera Panamericana, en Puerto Remolino, a la cabecera de Policarpa hay tres horas de trocha inclinada por toda la margen derecha del río Patía. Dos horas después se sube a Madrigales y más adentro, donde se ve el cañón del río San Pablo, está la vereda La Paloma”, relata.

A través de testimonios de campesinos, líderes sociales y miembros del Ejército, se da cuenta de las secuelas que ha tenido el conflicto armado y cómo se ha realizado la pedagogía de los acuerdos de paz, que tienen lugar en La Habana, Cuba. Muchas de las víctimas del conflicto de la región hablan de la importancia del perdón y la reconciliación para que la historia violenta no se repita.

“Lo que hemos vivido lo sabemos perdonar. Aquí hubo falsos positivos del Ejército, muchas matanzas de los paramilitares, problemas con la guerrilla. Tres años nos tuvieron en toque de queda. A las 6 p.m. cerraban con cadenas el pueblo y nadie se enteró de eso”, recuerda Adolfo, presidente de Junta de Acción Comunal del corregimiento de Madrigales, en Policarpa (Nariño).

También se muestra la opinión de los militares sobre el escenario del posconflicto por venir y cómo han desarrollado una relación más cercana con la comunidad. ““Actividades como un partido de voleibol entre nosotros y la comunidad buscan que la percepción de los pobladores hacia los uniformados cambie”, afirma uno de ellos.

Por otra parte, se muestra el resurgir de la producción agrícola en esta zona de Nariño. Actualmente, “están desarrollando un censo cocalero para empezar el tránsito a la sustitución de cultivos de uso ilícito. Los principales candidatos para reemplazar la coca son el cacao y el café. El último censo realizado por la Umata muestra la disposición de 150 agricultores que desean sembrar 370 hectáreas del primero”.