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29-09-2015

Reportearon dos historias de productividad y terminaron escribiendo una de paz

Reportearon dos historias de productividad y terminaron escribiendo una de paz

Cuatro reporteras del periódico El Meridiano de Córdoba cuentan cómo identificaron la historia, cómo consiguieron la información y cómo planearon la presentación del texto. El valor del trabajo en equipo y de las bases de datos, el gran aprendizaje.

|   Montería  |   Foto: (izq a der) Lina Álvarez, Julia Arroyo, Blanca Berrío y  Shirley Nuñez.  |

 

El trabajo periodístico “Manos que cultivan paz” es el resultado del olfato de reporteras que escucharon atentamente a sus fuentes, que preguntaron insistentemente y que detrás de las historias de productividad que investigaban descubrieron una de paz que terminó en un reportaje de datos. Realizaron el trabajo con el apoyo del programa "La cobertura periodística del conflicto y la paz", liderado por CdR con el apoyo de International Media Support -IMS-.

Identificado el tema, Blanca Berrío, Shirley Núñez, Lina Álvarez y Julia Arroyo hicieron una lluvia de ideas y debatieron cómo enfocar el tema integralmente y desde la perspectiva de paz.

Posteriormente identificaron las fuentes: presidentes y miembros de las asociaciones de los proyectos productivos y organizaciones que apoyan a los beneficiaros de estos proyectos.

 

La planeación del trabajo

Con el apoyo de una tutora designada por el proyecto “La cobertura periodística del conflicto y la paz”, establecieron que debían empezar por hacer una base de datos en la que enlistaran las asociaciones y los datos de cada una: tipo de cultivo, condición de las personas (si eran campesinos, desplazados, ex cocaleros, víctimas de la violencia, entre otros), sexo y edades.

Definieron además los géneros para narrar la historia: crónica y reportaje, ya que permitían dar un contexto que garantizara la mejor comprensión de las historias. También decidieron acompañar el trabajo con dos mapas interactivos que muestran los municipios en donde se realiza el proyecto, las historias de los campesinos que trabajan en cada localidad, el número de hectáreas destinadas a la actividad y los productos sembrados. Decidieron que dividirían el trabajo periodístico en tres entregas.

 

Sorteando dificultades

Debido a la inseguridad en algunas zonas de Puerto Libertador, Córdoba, las periodistas necesitaron la compañía de líderes para visitar zonas apartadas en donde necesitaban hacer reportería.

Algunas de las organizaciones sobre las que se quería escribir no tenían bases de datos, por lo que las reporteras debieron empezar por construirlas para alimentar la base de datos del trabajo periodístico. Para eso necesitaron la ayuda de los líderes de las organizaciones y aprovecharon el trabajo de campo para recolectar información. Eso demoró el proceso, que duró 4 meses.

 

El resultado

No solo lograron un buen trabajo que publicó inicialmente El Meridiano de Córdoba, que replicó El Tiempo y que tuvo impacto en redes sociales, también aprendieron las ventajas de trabajar en equipo, de escuchar a los demás, aceptar críticas y aprender a releer el texto en conjunto. Ahora saben el valor que tiene para un periodista la información de una buena base de datos y el contraste de datos que permite.

Pero lo más importante para ellas fue mostrar cómo estos campesinos de Córdoba, de municipios históricamente violentos, transforman su entorno y buscan alternativas de paz, convivencia y trabajo en equipo.