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03-03-2015

Una mirada para organizar la agenda periodística del posconflicto

Una mirada para organizar la agenda periodística del posconflicto

El reconocido periodista guatemalteco, Juan Luis Font, invitado al VIII Encuentro de Periodismo de Investigación en Colombia, comparte algunos de los temas que sugiere deben integrar la agenda para cubrir el posconflicto. De igual manera invita a los periodistas a explicarle a las audiencias lo que significa la paz y “por encima de todo, la guerra”.

|   Guatemala  |     Fotografía: Luis Soto - Contrapoder  |

Font, sugiere que es necesario que los periodistas se planteen muchos interrogantes que los lleven a descubrir significados que aporten a la verdad, la justicia y la reparación.

Sobre el cubrimiento y la labor del periodismo en el proceso de paz de Guatemala (logrado en 1996) da a conocer algunas reflexiones, como la falta de mayor seguimiento a los acuerdos de memoria histórica y comprensión de los mismos.

Juan Luis Font es fundador y director de la revista ContraPoder, conductor líder del Canal Antigua, y encabeza el equipo del Diario Digital, que se orienta a un público joven consumidor de noticias. Dirigió por 16 años el diario El Periódico y condujo durante siete años el programa de entrevistas por radio más exitoso de Guatemala.

¿Cuáles son los retos de los periodistas a la hora de cubrir acuerdos de paz?

Establecer con exactitud dos líneas de cobertura que no necesariamente coinciden:

  • Cuáles son los asuntos que más llaman la atención de su audiencia y ofrecerles respuesta (esto es, relativamente, lo más sencillo de hacer).
  • Identificar los temas cruciales para explicar la paz, el posconflicto y por encima de todo, la guerra, aunque esté a punto de quedar atrás. Identificar a los actores de cada una de esas etapas y describirlos y explicarlos en su contexto, más allá de la simple –aunque tentadora- verificación. No suelen ser todos esos temas muy atractivos para la población y cabe la posibilidad de ser etiquetado como un “enemigo” de la paz. Pero cuando se logra la paz, se vuelve mucho más importante entender la guerra para saber qué puede esperarse del posconflicto y para darle respuesta real a las causas que generaron la confrontación.

 ¿Cómo fue su experiencia en el caso del posconflicto en Guatemala?

La prensa guatemalteca mostraba muchas debilidades y ataduras a un pensamiento profundamente conservador. Por ejemplo, jamás fuimos capaces de prever la debilidad enorme de la insurgencia para convertirse en una fuerza política capaz de protagonizar el post conflicto con éxito. Mientras los guerrilleros salvadoreños sí lograron convertirse de inmediato en actores clave de la vida política de su país, los ex guerrilleros guatemaltecos ni siquiera pudieron exigir con fuerza el cumplimiento de los acuerdos.

Los propios acuerdos de paz fueron vilipendiados y resultaron incomprendidos. Los guatemaltecos permitimos que se incumpliera el acuerdo de Memoria Histórica, por ejemplo, que tantos malos ratos nos ha causado.  

Las condiciones que en buena parte dieron lugar a la guerra apenas ahora empiezan a ser descritas con más prolijidad por una prensa demasiado centrada en la zona metropolitana, en la vida de los mestizos y en los intereses económicos de la élite. Se trata de un país con una visión centralista.

¿Qué temas se deben tener en cuenta a la hora de organizar una agenda para cubrimientos sobre posconflicto? 

Se me ocurren preguntas útiles a las cuales se debe buscar respuesta:

  • ¿Qué hizo que cientos de personas se sumaran a las guerrillas?
  • ¿Qué hizo que miles de personas más estuvieran dispuestas a tolerar cualquier método para  acabar con la amenaza insurgente?
  • ¿Qué efecto tiene sobre el Estado y sobre sus instituciones (también sobre los partidos políticos) ese marco de confrontación contrainsurgente que inevitablemente contamina la acción pública? ¿Es superable ese efecto en el post conflicto?
  •  ¿Cómo puede superarse –o hacerse menos cruenta- la dicotomía entre lo rural y lo urbano en la búsqueda de una sociedad integrada?

También se me ocurren algunos temas ineludibles que a lo mejor les parezcan demasiado obvios: esclarecimiento y verdad, justicia transicional, reparación, resolución de disputas derivadas de la propia guerra (desplazamiento, tenencia de la tierra, etcétera), perdurabilidad de las causas que dieron origen al conflicto, inexistencia o existencia de voluntad política para dar resolución a esas causas.

¿Qué investigación periodística recomienda como modelo o pieza inspiradora sobre posconflicto?

La muerte del obispo Juan Gerardi generó una gran cantidad de coberturas diarias, reportajes, entrevistas y columnas de opinión. El libro “El arte del asesinato político” de Frank Goldman recoge en buena medida la gran contradicción que encarna el crimen, el juicio y la manera en que fue asumido por la sociedad.

¿Qué otros temas orientará en el panel: La cobertura del conflicto y los acuerdos de paz en el VIII Encuentro de Periodismo de Investigación que se realizará en Colombia?

Me gustaría explorar simplemente otras ideas de cobertura:

  • A qué negocio migran insurgentes y contrainsurgentes.
  • La necesidad de integrar las antiguas zonas de guerra a la cobertura de los medios.
  • La certeza de que va a generarse muchos fenómenos nuevos. Positivos unos (surgimiento de una prensa menos autocensurada) negativos otros (en Centroamérica aparecieron las pandillas, creció una conciencia regional que derivó en gran conflictividad ante explotaciones extractivas e hidroeléctricas, etcétera).